8 Copyright by Isabel Valdeolívar Sánchez. Acapulco, Estado de Guerrero. México.
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Colaboraciones literarias de Isabel Valdeolívar
8 Copyright by Isabel Valdeolívar Sánchez. Acapulco, Estado de Guerrero. México.
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¡Con perfume de mujer bonita!
Por María Isabel Valdeolívar Sánchez
Amigas todas: el día ocho de marzo, Día Internacional de la mujer”, me dispuse a celebrarlo de diferente forma; no fui a ninguna reunión de género, ni mucho menos participé en alguna manifestación o lugar para celebrarlo como en otros años. Simplemente, dejé que, desde la madrugada, el día me sorprendiera cotidiana y llanamente. He aquí mi relato.
No salía el sol, hacía frío, y yo, acostada en una hamaca frente al mar, percibí los ruidos que hacía en la cocina la Tía Chepy (oriunda del Tibor, Gro.), quien con sus ochenta y seis años no entiende de celebraciones, ni de derechos de las mujeres; ella siempre dice: “Hay que madrugar a poner los frijoles, para que, cuando lo varones despierten, ya estén cocidos; entonces sí, servirlos con una salsita y unas buenas gordas”. ¡Ésas si son buenas costumbres mujeres!
Mi Tía sigue añorando a su marido, a quien guardó siempre su respeto, a pesar de que la abandonó con sus ocho hijos, lo respetó tanto que siempre llevó una cordial relación con la mujer con quien se fue y procreara otro titipuchal de chamacos. Como muchas buenas mujeres, se hizo cargo de ellos y sus hijos (junto con mi madre) cuando quedaron huérfanos; nunca se volvió a casar y, aunque ha pasado el tiempo, ese tema no quiere ni que se lo mencionen. ¡Dios guarde la hora si ella hubiera tenido otro hombre y a su “Tilinga” (así le decían al Tío) que lo tenga en su Santa Gloria!
Ya amanecía allá por Pie de la Cuesta. Las luces se apagaron para dar paso al sol que asomaba sus ojos tras los cerros de las brisas. Después de mis ejercicios de “tensegridad”, llamados pases mágicos, tome un baño que incluyó exfoliación corporal con miel y avena, porque siendo mi día, merecía chiquearme. Me hubiera gustado darme en la tina de mármol de mi madre, una inmersión en leche de burra y miel como Nefertiti, pero siendo hembras las burras, yo creo que también merecían un descanso.
Me vestí de blanco para no romper el encanto y calcé unas chinelas cómodas para ir al supermercado.
Antes de hacerlo, abrí el “messenger” y mi hija me esperaba para conversar. Nos felicitamos mutuamente y extendí la misma felicitación a su jefa. Gessia me comentó que es una ventaja trabajar con una Arquitecta, pues entiende de aspectos de género como los cólicos menstruales y comparten el mismo gusto por una buena oferta de zapatos y de ropa. Le mandé un beso y mis bendiciones.
Acto seguido, subí jubilosa la escalera para salir de casa y cuando estaba en la puerta decidí caminar cuesta abajo la avenida López Mateos, admirando y disfrutando de la natural belleza y la brisa marina (ambas palabras, femeninas). De repente, la brisa se convirtió en fuertes rachas de viento que amenazaban con arrancarme el vestido o por lo menos levantar la falda. Recordé a Marilyn Monroe, “icono sexual” de toda una generación masculina en su famosa foto parada sobre la alcantarilla. Lidiando estaba con “Ehecatl” (el viento), cuando llamó mi atención una pareja de canadienses entrados en años que subían rumbo al Hotel Flamingos; él, muy derechito, con gorrito y lentes oscuros, caminaba varios metros adelante de su pareja; ella, con la cara encarnada hacía esfuerzos por emparejar el paso con tremendas bolsas de mandado que la hacían encorvarse. "¡Caray! -me dije- No cabe duda de que algunas actitudes de género son universales. Sor Juana ¿Y vos que opináis?".
Así, cavilando, llegué al centro de la ciudad. Un amigo, como un ángel caído del cielo, ante mis desesperados intentos por mantener la falda del vestido en su lugar, me prestó su carro para que cómodamente me dirigiera a la tienda.
Manejando por la costera se me cerró un taxi amarillo y me rebasó por la derecha con una sonrisa de triunfo. Más adelante, lo rebasé tranquilamente, al tiempo que escuchaba "¡Tenía que ser mujer!", esas palabras, en vez de ofenderme, me hicieron sentir orgullosa.
Al llegar al estacionamiento, mi estado de ánimo, ya era una mezcla de Juana de Arco, Adelita y Benita galeana. Empuñé un carrito y con mi lista de abasto, seguí la ruta planeada desde la casa.
Mi primera incursión fue en el área de carnes, me coloqué en un punto estratégico en la ventanilla de pedido y desde ahí me di cuenta de la inequidad que reinaba, pues de cuatro dependientes solamente había una mujer. Me dirigí a ella para hacer mi pedido y con enfado me atendió, pues creo que interrumpí un coqueteo con uno de los carniceros, bueno, no importa ¡era su día!
El segundo punto marcado por la ruta, era la zona de frutas y verduras, allí, me asaltó súbitamente la euforia de enarbolar mi bandera de género y me di a la tarea de entrevistar a cuanta fémina y uno que otro “homo erectus masculinus” que se me cruzó entre vitrina y vitrina.
Entrevista 1.
? ¿Sabía usted señorita, que hoy es el “Día internacional de la mujer”?
Ella, que portaba un uniforme de un hotel de la costera con el clásico escudito bordado a la izquierda me contestó:
? Bueno, no lo sabía hasta hoy que nuestro jefe de departamento nos fue a felicitar.
Una Sra. que escuchaba la respuesta se unió a nosotras y ya triangulada la cosa y entrando en confianza nos dijo:
? ¡Carajo!, tienen años con eso. Tengo días escuchando en el radio el anuncio de una mujer que se murió, creo que el marido la mató y dejó un chiquillo huérfano. ¡Como tengo ganas que se nos haga justicia! ¡Ay, y ni con todo eso, tengo hoy un vale de despensa o un descuento para ir al cine!
Ante tal disertación, se calentaron los ánimos y una más se nos unió, bueno, aquello ya era como una reunión de sacerdotisas ante los cuatro elementos, por cierto, resultó ser una amiga.
? Yo creo que deberíamos hacer una mega marcha (eso de mega sonaba bien), o mejor no, por que luego se quejan los funcionarios, ¡y como no!, si la mayoría son hombres. Bueno, que les parece una mega reunión femenina (y dale con las megas), “Primer Congreso Feminista Multidisciplinario y Plural”, en donde participen mujeres ching…valiosas, inteligentes, que aporten ideas frescas para nuestras causas de género, pero ¿Y después?, ¿Quién le daría seguimiento a las acciones? ¿Hacia donde dirigirlas? ¿Quién se hace responsable de publicar los resultados? ¿Con que billulli?, ¡mjm!, creo que en vez de ayudar, estoy complicando las cosas.
Para no dejar caer el ánimo, otra dama se nos acerco tímidamente a externar su opinión. Cero y vamos cinco, se completó el pentagrama - pensé- mientras escogía los jitomates.
? A mí me gustaría que se hiciera una fiesta en el zócalo, a donde pueda ir con mi esposo a pasar el día - nos comentó sonriente - yo fui al “Festival Chilenero”, me divertí mucho, aunque no tanto como yo quisiera, pues a mi esposo, que es ese que esta allá (y nos señaló con el índice a un hombrecillo de aspecto malhumorado) no le gusta bailar y a mí que las patitas ya me bailaban solas.
En eso estábamos cuando la interrumpió el hombrecillo referido diciéndole:
? A ver si escoges una guanábana que esté en su punto, no que la pasada te salió podrida, ¡fíjate bien!, no quiero que estemos desperdiciando el dinero.
La mujer apenada solamente nos sonrió, se dio la media vuelta y se fue, dando pie a que cada una de nosotras tomara derroteros distintos.
Así la cosa, cambié de táctica y decidí entrevistar al sexo fuerte ¿será de olor?
Entrevista 2.
Frente a la vitrina fría y mientras llenaba una bolsa con champiñones, abordé a un Señor de edad madura, de aspecto distinguido y sereno, vestía de blanco (como yo), era muy alto y barbado; lo observé escoger con cierta meticulosidad sus verduras y al hacerlo denotaba que lo disfrutaba.
? Disculpe Señor, ¿le puedo hacer una pregunta?
Les cuento que me sentía tan atrevida como Pita amor cuando irrumpía con su potente voz declamando sendos poemas en algún evento, eso sí, abrigada con finas pieles y chirunda.
? Si claro, si es que conozco la respuesta.
? ¿Acompaña siempre a su esposa al super, o es por que hoy es el “Día Internacional de la Mujer”'?
? Regularmente yo hago la compra y no sabía que celebraban su día.
? ¡Ah que bien!, eso quiere decir, que aunque no estemos celebrando, usted la ayuda de esa forma.
? No, es que soy soltero y aunque tengo una persona que me ayuda con el quehacer, siempre que puedo hago las compras y cocino. ¿Necesita otra bolsa? ¿Cómo me dijo que se llama?
? Sí, gracias, me llamo Isabel.
? Mire Isabel, no se porqué, siempre desde niños, al menos en mi generación, nos educaron a que estas cosas eran para ustedes, y francamente a mí, ni me han afeminado, ni mucho menos; por el contrario, lo disfruto mucho, me llena de energía, es más, pienso que es como una terapia que de alguna forma ha sido una válvula de escape para muchas mujeres que no tienen otro lugar a donde ir a recrearse, por el motivo que usted quiera, economía, trabajo, tiempo. Creo que nos han privado de ciertos privilegios que ustedes tienen, como éste y el de cocinar, si hubiera sido lo contrario, seríamos menos torpes y más sociables. Cada vez somos más los hombres que acudimos a comprar y agrego que la mayoría de las cocinas de hoteles y restaurantes están dirigidas por nuestro sexo. Y el hecho de que un hombre como yo haga el supermercado, no tiene nada que ver con ese refrán que anda por ahí que dice: “soltero maduro…” En fin, espero que mi respuesta le sirva.
? La verdad, me ha sorprendido, yo, como usted, pienso igual y eduqué a mis hijos sin esas ideas machistas o misóginas, en las que hacer las compras, cocinar o tender las camas es asunto de mujeres y que denigran la calidad del ser humano o más bien del hombre. Bueno pues, muchas gracias.
? José, ese es mi nombre y si visita la ciudad de Querétaro, espero me llame, aquí tiene mi tarjeta. Asi me platicará como le fue con sus entrevistas.
? Me despedí y prometí visitarlo en Querétaro.
Hice una pausa para mirar el mapa de ruta que marcaba las siguientes etapas, abarrotes, enseguida perfumería y que finalizaba en salchichonería. Tomé un nuevo impulso y recordé a las heroínas de las películas musicales, tenía la sensación de que en cualquier momento, alguien gritaría acción y empezaríamos a ejecutar una de esas complicadas rutinas de baile dignas de Fred Astaire y Ginger Rogers o de Roberto y Mitzuco en aquel famoso programa musical al inicio de nuestraTelevisión mexicana.
Me di cuenta que se me estaba haciendo tarde con las entrevistas y comentarios, así que pise el acelerador a fondo, memoricé los artículos y manos a la obra, a disfrutar se ha dicho. No se si fue el día, pero les juro, que las etiquetas y los anuncios promocionales de los artículos, me dijeron muchas cosas con respecto a mi género en los que no había reparado, así que para el final de mi incursión, ya tenía una serie de anotaciones importantes y que a continuación doy parte.
1.- Existe un papel de la mujer y éste es sanitario. Por cierto, un niño se afanaba en decirle a su mamá que llevará un papel “que también fuera para los hombres”.
2.- La mayoría de los artículos de perfumería femeninos, tienen colores pastel, florecitas y leyendas cursis. ¿Acaso no pueden ser colores neutrales que vayan bien con las actuales decoraciones minimalistas?
3.- Si un hombre joven compra un ron blanco de cierta marca conocida se vuelve algo así como el “uyuyuy” de las féminas y si el hombre es maduro, con un añejo, las jovencitas no se le resistirán a sus encantos (confieso que los modelos son bastante atractivos y bueno así cualquiera sucumbe).
4.- Los artículos que son bajos en calorías o grasas, tienen como imagen una chica esbelta o la silueta de una simpática gordita trotando y más adelante la misma gordita con menos kilos y con una cinta métrica comprobando su delgada cintura, como si solamente las mujeres estuvieran destinadas a conservar la figura y no la salud, dirigiendo su publicidad exclusivamente a lo estético, contribuyendo cada día más a los casos de bulimia y anorexia. Yo me pregunto ¿Acaso no existen gordos, hipertensos y diabéticos en este mundo?
5.- Un Aceite comestible hace responsable a mamá, del corazón de papá. Que no saben que existen madres trabajadoras que se afanan por contribuir con el diario sustento de la casa, si no es que aportan todo como las solteras, sin reparar muchas veces en el tipo de aceite que compran, sino más bien, en el que esté al alcance de su bolsillo.
6.- Palabras como “Sra. Ama de casa”, “Mamá”, “chonita”, se repiten en las sopas, moles, consomés etc. sería interesante que dijeran por ejemplo: “Sr. irresponsable ahora que pague la pensión”, “Papá no te hagas” y ¡Ud. Don Pancho, si, a Ud.!
7.- Y con eso de que somos el sexo débil, pues nuestros artículos de limpieza profunda rezan:
“Maestro Limpio”, “Don Máximo”, “Fabuloso”, “el exterminador mata bichos”, “brazo y martillo” (muuuy masculino por cierto) y para rematar podemos contar con “el que se hace chiquito”.
8.- Estos mismos artículos de limpieza profunda, tienen como imágenes centrales a mujeres desaliñadas, con mandil y con tubos; por que no proyectan una mujer bella y muuuy macha como María Félix. Otros, con su magia nos convierten en mujeres arregladitas y gráciles, que tienen la casa muy limpia para recibir a su flamante esposo y que caminan de puntitas sobre los pisos relucientes (y más florecitas cursis por doquier). Por que no cambiar la imagen por la de un hombre, aunque no sea guapo, ni delgado, ni grácil, pero que se afane en la limpieza armado hasta los dientes como “Rambo” con escoba, recogedor (en el buen sentido), jerga (ups), sacudidor, cubeta, etc., etc., etc. y que nos reciba con un beso en la mejilla y nos diga: “Mira mujer, te tengo rechinando de limpia la casa”.
9.- La mayoría de los empaques o artículos de niña son de colores rosados y los de niño azules. Así que eso de los nenes con los nenes y las nenas con las nenas, si que va en serio desde chiquitos y chiquitas, como dice Fox, ¡ah! y Martita (por si la influencia).
10.- Una batería de cocina cuya publicidad es una cancioncita trillada y boba “para nosotras las mujeres”, por que no anunciamos taladros y martillos cantando “ponme la mano aquí Macorina” al meritito estilo de la Chavela Vargas, ahora que se puso de moda hacerlo usted mismo.
11.- Se ofertaba también, un artículo “con perfume de mujer bonita”, lo siento por las que no son tan agraciadas como Betty Boop ¿Que no tienen derecho a perfumarse?
12.- Por más que me ufané, no encontré ninguna “lavadora con patas”, …che Fox, resulta que su modelo es antiguo y está muy ojalateada, así que, esos modelos ya están descontinuados entre el género. Bueno, creo que al final va a terminar lavando a mano o dando a lavar ajeno.
Salí del supermercado triunfante y con el carro completo (¡uffffffffff! para lograrlo se necesita sangre, sudor y lágrimas), había cumplido la misión.
De regreso a casa, mis hijos que habían descansado ese día, hicieron unos sándwiches y me invitaron a ver una película apartándome un lugar especial (en medio de la cama y entre ellos). Acepté de buena gana, pero antes preparé unas palomitas de maíz en el “micro”, elementos importantes en la época precuauhtémica para celebrar fiestas y rituales, se llevaban en ensartas formando collares y nos recordaban la energía creadora inmersa en el Universo y en cada uno de nosotros, dicen los tatas: la energía está ahí, sólo hay que depositarla en el comal bien caliente, aumentará su temperatura y entonces, el estallido generará algo nuevo, eso que llaman “palomitas”.
Considero que fue una buena forma de culminar mi celebración, unos minutos antes que las Cihuateteo descendieran al Mictlan junto a “Tonatiuh” (el sol) por el poniente y emergiera Meztli (la luna) por el oriente. Corrí al jardín junto a la alberca y tire un puño de palomitas a cada rumbo, al Gran Útero Sagrado (La Tierra) dándole gracias a Tonantzin “Su espíritu” y a la “Gran Jícara Celeste”, recordé a mi madre y con ella a todas las mujeres del mundo. Me fui a la recámara, me metí en la cama con mis hijos, ¿Cuál es? - pregunté -… “Frida”.
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AL MEJOR VERSADOR, SE LE VA UNA VULVA ENTERA
Prometo, ante la familia de Sipeanos, que la vulva no volverá a interferir en mis pensamientos, de tal manera que echen a volar la imaginación.
Ahora resulta que el tema interfiere hasta en las cópulas de Ernesto; disculpen: en las coplas de Ernesto. La Lupe quedó en estado miserable, según Don Lelio, al que se le ha aplicado juicio sumario. Sandra puso sus barbas a remojar y recordó algo similar acerca de la palabra pareja, que le resultó "pajera"; y, bueno, ambas tienen su placer. Lucy, con besos y flores, dejó su motivación -cauta ha sido con la lengua y las palabras, también-. Así que, por nuestro bien, a darle duro: vulva, pajera, vuelva y pareja.
Isabel Valdeolívar.
Verano del 2005.
Acapulco, Gro. a 5 de julio de 2005
Isabel Valdeolívar, de Acapulco, México.
http://www.gualda.galeon.com/id201.htm
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